Hipoglucemia y Síndrome del Pánico

La hipoglucemia reactiva es un cuadro que se encuentra en la base de la hipoglucemia reactiva, que es una de las principales causas de la hipoglucemia reactiva. se caracteriza por una caída acentuada del nivel de glucosa (azúcar) de la sangre. Esto trae síntomas como palpitaciones, mareos, debilidad y dolores de cabeza. El síndrome del pánico también puede desencadenarse.

Muchas veces, no es acusada en los exámenes de laboratorio, que acaban señalando como resultados normales.

Los propios médicos no saben interpretarla clínicamente, y acaban por ignorar lo que los pacientes dicen. En la escena, la famosa jerga “Eso no es nada”.

Sin embargo, en la población en general la enfermedad es más común de lo que se pueda imaginar.

La hipoglucemia se produce cuando se consumen alimentos capaces de aumentar la glucemia (azúcar) en la sangre rápidamente, tales como refrigerante, patatas, dulces, chocolates y etc.

La tasa de azúcar es rápida, la caída también es. Es decir, la reacción a la subida veloz es la hipoglucemia. Por lo que se denomina hipoglucemia reactiva.

Como consecuencia de este trastorno endocrino puede haber una mayor resistencia a la insulina, llevando a una diabetes tipo II. El resultado es el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, presión alta, Alzheimer y aún el Síndrome del Pánico, y el Síndrome de Pánico, que presenta un cuadro de síntomas muy similares al de la hipoglucemia reactiva

El cerebro utiliza como principal fuente de energía la glucosa (azúcar), y desde hace mucho tiempo ya se conoce la conexión íntima entre los síntomas de neurosis (desequilibrio que es una de las causas de la hipoglucemia reactiva.

Cómo se manifiesta el síndrome del pánico

El síndrome del pánico se caracteriza por un conjunto de síntomas • El pánico puede surgir por cualquier motivo real o ficticio, llevando la ocurrencia de ansiedad aguda, un miedo sin control. Cuando el hecho es ficticio la impresión que el individuo tiene es que lo que está viviendo es tan verdadero como en la situación real de pánico.

Los síntomas del síndrome del panico son: depresión, ansiedad, insomnio, irritabilidad (por ejemplo, migraña), mareos, pánico, confusión mental, fatiga, sudoración, taquicardia, indigestión crónica y disminución del apetito, dolor de cabeza (principalmente migraña), mareo, sensación de desmayo, dolores musculares y lumbares, presión baja, humor inestable.

Para el Síndrome del Pánico no existe, edad, sexo, raza y ésta es frecuentemente acompañada de sensaciones de muerte y de sensación de locura.

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