Asma: Cómo lidiar con ella

El asma es una enfermedad grave que afecta a personas de todas las edades, culturas y localizaciones geográficas.

Aunque cada persona puede presentar síntomas • El asma es un trastorno inflamatorio crónico de los pulmones, caracterizada por el chirrido, la falta de visión, la aparición de asma, aire, opresión torácica y tos

El asma es una enfermedad grave y potencialmente mortal. es una afección grave que puede tener un impacto significativo en la calidad de vida y resulta en falta a las clases o al trabajo, así como en consultas no programadas al médico o al hospital.

Aunque no hay la curación para el asma, la enfermedad puede ser controlada, permitiendo que la mayoría de las personas lleven una vida productiva y activa.

La inflamación crónica de las vías aéreas es un componente básico del asma.

La asociación de los asma más aceptada la definen como un trastorno inflamatorio crónico de las vías.

Esta inflamación se asocia con una hiperactividad y de las vías aéreas en respuesta a determinados factores desencadenantes (infecciones virales, ejercicio físico o exposición a diferentes sustancias alérgicas); con la obstrucción del flujo de aire (que puede ser revertido con un tratamiento); y con síntomas respiratorios como los sibilancias, la tos y la sensación de opresión del tórax.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el asma como una condición crónica que resulta de la inflamación de las vías El asma afecta la sensibilidad de las terminaciones nerviosas de las vías aéreas, que se vuelven fácilmente irritables.

Se caracteriza por episodios de ofrenda y chirros, cuya gravedad y frecuencia varían individualmente.

Aunque en general se inicia en la infancia, el asma puede manifestarse a cualquier edad.

El asma el niño puede continuar en la adolescencia y la edad adulta, pero algunos adultos desarrollan la enfermedad sin haberla presentado en la infancia.

En el asma resultante de un factor desencadenante, las vías aéreas se irritan y empiezan a estrecharse, lo que dificulta el paso del aire. Las paredes internas de las vías aéreas empiezan a inflamarse y generalmente producen moco.

Con un control adecuado de los síntomas, cualquier persona con asma puede llevar una vida totalmente normal.

Asma y Alergias

La alergia es una condición en la que el sistema inmune reacciona frente a una sustancia, como el polen, como si fuera nociva.

Una persona puede tener asma, puede tener alergia, o ambas. Casi todos los niños con asma y la mitad de los adultos con asma son también alérgicos.

El mecanismo de las reacciones alérgicas y del asma es similar: el sistema inmune reconoce erróneamente ciertas sustancias como peligrosas, y, que libera elementos inflamatorios tales como la histamina, las citoquinas y los leucotrienos que pueden causar síntomas como chidos o estornudos.

La diferencia es que la alergia incluye un amplio campo de condiciones, como la rinitis alérgica o fiebre del heno, conjuntivitis alérgica y dermatitis; mientras que el asma se refiere sólo a una condición de los bronquios.

Aunque los alérgenos son los desencadenantes más frecuentes del asma, existen ciertos factores desencadenantes no alérgicos que pueden causar síntomas asmáticos: ejercicio físico, infecciones virales, exposición • En los niños, la primera señal de alergia debe ser eccema o dermatitis (una erupción cutánea que afecta el abdomen, el pecho y la cara).

Entre el primer y segundo año de vida, pueden surgir síntomas de rinitis alérgica tales como estornudos y congestión nasal; entre los cinco o seis años de edad, muchos de estos niños pueden desarrollar asma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *